En Mar del Plata quedó al descubierto una maniobra de extorsión que tuvo como protagonista a una mujer que se presentaba como tarotista y que terminó sacándole a su clienta una fortuna en dinero, dólares, electrodomésticos y joyas. La víctima había recurrido a ella por un problema familiar vinculado a su hija y su yerno, y terminó acorralada bajo amenazas de que le contarían todo a su marido si no seguía pagando.
La causa quedó en manos de la DDI local y de la UFI N° 12, que ordenaron un allanamiento en un departamento ubicado en la avenida Colón al 2900. Ahí fue notificada Mónica Monzón, de 62 años, conocida en el ambiente como “Marcela”, quien luego fue trasladada a la comisaría y liberada horas más tarde. En el mismo operativo también notificaron a Nora Ricaba, de 61, que estaba en el lugar acompañando a la principal acusada.
De acuerdo a la investigación, ambas mujeres habrían actuado en conjunto, repartiéndose tareas para presionar económicamente a la damnificada, identificada como P.E. La amenaza era siempre la misma: si no aflojaba plata, le iban a contar a su marido y a su yerno que había ido a pedir “trabajos espirituales”.
Todo arrancó a mediados de diciembre de 2025, cuando la víctima, que tiene un local gastronómico, no sabía cómo manejar el conflicto entre su hija y su yerno. Una amiga le recomendó consultar a “Marcela”, a quien le atribuían poderes para ver el futuro y actuar sobre el plano espiritual. La cita fue en un octavo piso del edificio de avenida Colón, en un departamento donde no había ni cartas ni bola de cristal: solo una mesa con un recipiente grande lleno de agua, que según la tarotista concentraba toda su energía. Ahí arrancó el pedido de plata para iniciar el supuesto trabajo espiritual.
Según relató la propia víctima ante la fiscalía, al principio le pidieron dinero para comprar velas y cintas, pero después los pedidos se volvieron constantes: le decían que a su yerno le habían hecho un daño para volverlo agresivo con la familia y que la tarea era mucho más compleja de lo previsto, por lo que necesitaba comprar más “materiales” todo el tiempo. Cuando se quedó sin plata propia, empezó a pedir prestado, y cuando no podía transferir o acercarse con el efectivo, una ayudante de la tarotista iba directamente a buscarlo a su negocio. En otras ocasiones la llevaban a financieras para sacar créditos de aproximadamente medio millón de pesos, que debía entregar apenas los cobraba.
La mujer también terminó comprando artículos con sus tarjetas —un celular, un televisor de 55 pulgadas, un lavarropas— y entregando su alianza de casamiento junto con otras joyas. En total, la maniobra le costó 15 millones de pesos, 26 mil dólares, además de los electrodomésticos y las alhajas. Todo esto lo hacía por miedo, ya que la tarotista le insistía en que debía pagarle porque “tenía superiores” y que el trabajo se hacía en conexión con el “Arcángel Azul”.
En los audios que la investigación logró recuperar, la mujer presionaba a su víctima apelando a estas entidades espirituales. En uno de los mensajes le exigía conseguir dos mil quinientos dólares antes del viernes porque ya no podía “parar a los arcángeles”, que querían terminar el trabajo por el bien de la familia. En otro audio, ante la demora en los pagos, se quejaba de no saber qué hacer porque los arcángeles querían “irse para allá, para Cobo”, en referencia a una localidad cercana a Mar del Plata.
Fuente: Agencia DIB