Con la llegada de Diego Santilli al frente del Gabinete nacional, cobró impulso el plan libertario para terminar con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Ahora, desde el oficialismo empujan una herramienta que podría resultar decisiva para destrabar el debate, sobre todo pensando en lo que pueda pasar en la provincia de Buenos Aires: permitir que la Boleta Única de Papel presidencial, encabezada por Javier Milei rumbo a su reelección, se combine con más de una lista de candidatos a diputados nacionales.
La cuestión de acelerar los tiempos para bajar las PASO estuvo presente en el encuentro que el propio Milei mantuvo con los legisladores de su espacio, tanto diputados como senadores, reunión en la que también se marcó como prioridad avanzar con la reducción de la denominada zona fría. Voceros del Ejecutivo que siguen de cerca el tema señalaron que la negociación por la reforma política está en marcha y que no descartan que se resuelva apenas termine el Mundial. Cabe recordar que fue el propio Santilli quien, en su etapa como ministro del Interior, ya venía dialogando sobre este asunto con los gobernadores.
Puertas adentro de La Libertad Avanza consideran que lograr un acuerdo con el PRO y la UCR —que junto al kirchnerismo y la izquierda vienen resistiéndose a eliminar las primarias— podría ser la llave para destrabar definitivamente la iniciativa. En ese marco, Karina Milei dio luz verde a explorar una alternativa novedosa, que se agrega a la propuesta original de volver no obligatorias las PASO, opción que todavía sostienen algunos dirigentes como Cristian Ritondo.
La nueva fórmula, bautizada “colectoras presidenciales”, guarda parecido con una ley de lemas —término que el oficialismo prefiere evitar— y habilitaría que más de una lista de diputados nacionales pueda acompañar a una misma boleta presidencial. El proyecto todavía se está terminando de definir, pero todo indica que permitiría hasta tres listas legislativas asociadas a la candidatura que Milei buscará renovar.
Dentro de las cuentas libertarias se maneja la posibilidad de cederle una lista a la UCR y otra al PRO, de manera que ambos espacios puedan mantener o reconstruir su representación parlamentaria en distritos clave como la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, a cambio de su apoyo para eliminar las primarias. Para Milei el esquema también resulta conveniente, ya que sumaría legisladores propios por tres canales distintos. Esta modalidad no se replicaría para la elección de senadores, categoría en la que se renuevan bancas en ocho provincias y donde el peronismo parte con mejores chances que el oficialismo.
El verdadero test de este esquema estará en la provincia de Buenos Aires, donde se renuevan 35 bancas de diputados y no hay senadores en juego. Según las lecturas políticas, la fórmula beneficiaría especialmente a la UCR en ese distrito, aunque en el PRO hay cierta cautela, ya que el año pasado compitieron unidos a LLA y esa alianza les dio buenos resultados en esa categoría. Como parte del acuerdo, los radicales estarían reclamando además preservar el financiamiento estatal de los partidos, otro de los puntos que se discutirá dentro de la reforma política.
Para Santilli, que aspira a competir por la sucesión de Axel Kicillof, este esquema encajaría con la búsqueda de una estrategia unificada, considerada clave para ganar en territorio bonaerense, donde no existe segunda vuelta y la fragmentación ya le costó cara al espacio en 2023, cuando el peronismo se impuso gracias a esa división. En simultáneo, la eliminación de las PASO complicaría los acuerdos dentro de la oposición, en particular en el peronismo, atravesado por la interna entre kirchneristas y kicillofistas, que sin esa herramienta podrían terminar presentando candidaturas separadas en la general, lo que fragmentaría el voto opositor mayoritario en beneficio de Milei.
Fuente: Agencia DIB